
Y ahora, ¿qué?
Tiene sueño quien no tiene sueños.
Tiene sueños quien no tiene despertador.
Me gusta suicidarme entre sábanas, para evitar lo que podré haber sido y no fui.
La corbata se acartona, la gomina cruje sólo en los fracasos, la noche se refleja en la suela roida de tus tacones.
Y ahora, ¿qué?. ¿Qué más da?
Sólo quiero dormir amartillando con las persianas el falso brillo de mis palabras.
Tarde, como jodiendo cada amanecer, durmiendo a cada duda con una almohada,
por miedo a qué coño hacer con un sol.
Sobrevivir es abortarle a la vida, cuando ya es tarde para hacerte y no hay tiempo ni valor para escapar.
Sólo quieres dormir, pero atrona un derribo, y entonces rezas porque no sea en tu solar.
Me gusta tanto morirle a cada día, restregándole cada latido a las sábanas de tu corazón,
encendiendo los ojos con interruptor.
Por eso quiero dormir (y sólo despierto para escribir).
1 comentarios:
Hoy pareces cansado y aún no ha salido tu sol.
Escribieron que vivir la vida es elegir compartir con otros el deseo de mantenerse en pie.
Vivir la vida aun sabiendo que sabe a derrota y a miel.
Aun doliéndote saber que no habrá nada más bello que lo nunca has tenido, sombras compañeras de una vida.
Publicar un comentario en la entrada